Antes de que te sientes a codificar, a diseñar o a gastar recursos en desarrollo, existe un principio fundamental que todo Head of Growth conoce: intenta vender tu aplicación a diez personas. Esta es la prueba de fuego definitiva para cualquier idea de negocio que se encuentre en la etapa Before Product/Market Fit.
La lógica es simple y brutalmente honesta. Si la gente está dispuesta a hacer donaciones a campañas en plataformas de Crowdfunding por una promesa, no debería haber ningún problema en que prepaguen por tu aplicación si realmente resuelve un problema que les duele. Si no están dispuestos a pagar dinero real, la dura verdad, según la experiencia de expertos, es que en realidad no necesitan lo que ofreces.
El verdadero poder de este enfoque no reside solo en asegurar los primeros ingresos. Radica en el aprendizaje continuo y la flexibilidad. Dado que aún no has escrito una línea de código, tienes la libertad total para vender cualquier característica y realizar cualquier pivote necesario hasta que encuentres ese punto dulce: el Product/Market Fit.
Es vital, sin embargo, cambiar el enfoque durante estas interacciones tempranas. No te concentres en vender el producto en sí, sino en solicitar retroalimentación sincera sobre tu idea. Si logras que tus prospectos te animen a seguir adelante y, mejor aún, que paguen por adelantado, sabrás que has encontrado la chispa correcta
Reflexión del hack
Este proceso inicial de validación no es opcional; es la base para un crecimiento sostenible. Como argumentan líderes en la disciplina, es crucial que los fundadores se concentren obsesivamente en lograr el ajuste producto/mercado si menos del 40% de sus usuarios potenciales se sentirían «muy decepcionados» si el producto desapareciera. Si tu tasa es inferior a ese umbral, cualquier esfuerzo de escalado resultará prematuro.
La validación temprana es esencial porque, como señala Andrew Chen, el crecimiento funciona como un cristal de aumento. Si pones un diamante diminuto bajo el cristal, se hace grande y magnífico. Pero si tu producto es, en esencia, algo insignificante, el crecimiento solo lo convertirá en una versión más grande y notoria de algo insignificante. Al asegurar tus primeros 10 clientes antes de construir, te aseguras de que el motor de crecimiento que eventualmente crees tenga algo de valor real para magnificar.
Al validar tu concepto y obtener prepagos, no solo estás probando la demanda, sino que estás co-creando un producto que tus primeros clientes están obligados a considerar un «imprescindible». Esta mentalidad, combinada con la agilidad para pivotar antes de la inversión masiva, es lo que diferencia a una empresa en crecimiento de una que se estanca
